jueves, 13 de abril de 2017

El terrorismo llega al fútbol

Era lo que nos faltaba ya por ver. 
El fútbol, el deporte tan popular
en Europa que nos permite abstraernos 
y olvidar por momentos la complicada
situación económica y política que 
vivimos -sobre todo los españoles- 
se ha visto afectado por el terror de
aquellos que pretenden convertir
el mundo en una auténtica guerra.
Un ataque bomba al autobús del 
Borussia de Dortmund y el partido, 
suspendido. Por suerte, tan solo un 
jugador y un agente han resultado 
heridos leves. Pero por desgracia, 
ni siquiera ya estamos tranquilos 
en las mágicas noches de Champions.
Un poquito de por favor, terroristas.


Humanos “tecnológicos” contra robots: una lucha por el empleo

Los expertos e investigadores coinciden en una progresiva transformación del trabajo, que cada vez requerirá más conocimientos en especialidades directamente relacionadas con las tecnologías como el análisis de datos, la programación informática, el desarrollo de apps móviles, las redes sociales o el marketing digital. La creatividad y la humanidad de los trabajadores también serán la mejor arma contra los procesos automatizados


Que el aprendizaje continuo del ser humano debe reinventarse, evolucionar y prepararse para el futuro que se avecina es ya una realidad, aunque siempre se haya dicho que ante todo cambio tecnológico debemos adaptarnos. Quizás esa idea se eleve ahora al máximo exponente dada la revolución tan grande que vivimos y, sobre todo, viviremos. Un futuro dominado por todo tipo de tecnologías (incluyendo los robots), que coparán casi todas las actividades laborales y personales. Puede parecer un tanto exagerado pero lo cierto es que ya hay muchos aparatos inteligentes que están siendo aprovechados por empresas, al igual que encontramos cada vez más inventos enfocados a mejorar nuestro día a día.

Humano y robot.
Foto: eluniversal.com

Pero antes de abordar las claves de esos verdaderos “Terminators” del trabajo humano debemos incidir en las características que definen al empleado actual y de los próximos años. La reconversión de profesiones de toda la vida se orienta al entorno online como el ejemplo del comercial, que ahora debe trabajar a través de una pantalla. Cada vez serán más necesarios los perfiles digitales en todo tipo de corporaciones, se demandarán puestos de reciente creación e incluso muchos que están todavía por descubrir.

La directora de InfoJobs, Dominique Cerri, reconoce el “boom” que están teniendo trabajos de experto en redes sociales, en Big Data, en HTML5, programador en diversos lenguajes o desarrollador web o de apps. Algunas de estas profesiones tienen un gran volumen de vacantes y baja competencia, por lo que son oportunidades idóneas en un mercado laboral tan ajustado. Ciberseguridad o inteligencia artificial son dos campos con gran proyección, aunque algo tan tradicional como la publicidad también está generando variedad de perfiles debido a la multitud de canales de comunicación existentes y el objetivo empresarial de acapararlos para vender mejor la marca.

Las destrezas y capacidades propias de cada persona van a ser fundamentales para diferenciarnos del resto de trabajadores, porque ya no importarán tanto los títulos académicos como las habilidades específicas que se tengan. Ser autodidacta o aprender nuevas competencias por sí mismo será un requisito necesario en un mundo laboral que cambia constantemente y a velocidades insospechadas. Esto se puede comparar con lo ocurrido en los medios de comunicación cuando no tuvieron más remedio que sumarse a la denominada convergencia para poder sobrevivir en el nuevo entorno.

Los profesionales deben ser multidisciplinares y polivalentes, no dejar nunca de aprender nuevos conceptos y prácticas porque si el trabajo evoluciona, los trabajadores también. Todo lo que sea no estar al día supone una desventaja importante. En nuestras manos está nuestro futuro laboral. Pero… ¿cómo nos afectarán los robots?

Según afirmó el IESE Business School en un estudio,

los trabajos rutinarios, ya sean manuales o cognitivos, están en peligro porque se pueden automatizar rápido y por poco dinero.

Otros, en cambio, revelan que los robots no suponen una amenaza porque más que quitar trabajo, lo complementan y nos ayudan. Creo que ambas posiciones son acertadas. Es una realidad y cada vez lo será más. La clave está en fomentar la colaboración entre humanos y máquinas, en vez de competir con ellas. También en aprovechar dos características que nunca tendrán los robots (o eso esperamos todos): el cariño y la creatividad. Los trabajos donde se requiera eso serán insustituibles.

Internet de las Cosas en el hogar.
Foto: reasonwhy.es

Es cuestión de diferenciarse y obtener unas ventajas comparativas, puesto que las máquinas también empiezan ya a realizar tareas no repetitivas como conducir vehículos, diagnosticar enfermedades o limpiar superficies. Ya no solo se trata de grandes artefactos que hay en las industrias, sino que cada vez se crean más objetos inteligentes y pequeños que estarán en los transportes, hogares y nuestro propio cuerpo (los wearables) . El llamado Internet de las Cosas se adueñará de todos los aparatos “tontos”, que el día de mañana serán “inteligentes”.

La Federación Internacional de Robótica (IFR) previó que entre 2016 y 2019 la cantidad de robots en las viviendas se incrementaría a 31 millones. Unas cifras en alza. Eso sí, siempre hay que mantener una postura crítica con respecto a los inventos. No todos suponen una mejora para las tareas de la vida humana. Estoy viendo muchas tecnologías que son totalmente inútiles. Si no beneficia al progreso, no sirven.

¡Que no se nos vaya de las manos!
*Artículo publicado en www.elperiodicum.es el 30/03/2017.*

lunes, 3 de abril de 2017

"No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes"

El paso de la felicidad a la tristeza puede ser, en muchas ocasiones, cuestión de segundos. Son esas palabras inesperadas que lees o escuchas, viajan hasta el fondo de tu mente, procesas su significado y se disparan hacia el centro de tu corazón en forma de puñalada. Las lágrimas te aíslan de todo lo que sucede a tu alrededor y solo piensas en lo que te han dicho. Antes, las malas noticias solo se transmitían por teléfono o en persona, ahora también por WhatsApp o redes sociales. En ningún momento estás a salvo de recibir palabras que te duelan.

Las noticias desagradables pueden ser de todo tipo, pero me voy a centrar únicamente en aquellas que suponen la pérdida o posible pérdida de un ser querido, esa persona con la que has pasado grandes momentos y te ha hecho feliz. Cada conversación, cada rato y cada aventura a su lado que has vivido con una intensa alegría. Ahora, sientes que la vas a perder y puede que para siempre. Es un sentimiento muy fuerte y estás abatido.

Con este artículo solamente quiero hacer una reflexión que tiene mucho que ver con esta frase:
"No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes"  
Así es; razón no le falta. Cuando una persona está a tu lado, te quiere y te aprecia, no lo valoras hasta que te das cuenta de que ya no la tienes. Entonces te arrepientes porque has estado utilizando para tu propia conveniencia a esa persona o porque no has sido consciente de lo que ella estaba haciendo por ti. No te has percatado de que ese chico o chica te quería de verdad o, al menos, eso te había demostrado día tras día, acto tras acto. El verbo querer se atribuye a la familia, amigos y, por supuesto, pareja. Deja de pensar únicamente en el amor de novio-novia, porque es un sentimiento que abarca más.

En la vida sucede mucho el no valorar a las personas por cómo son y por lo que hacen; se le da más importancia a otros aspectos más superficiales y se mira poco lo que hay en el interior. Odio cuando dicen "yo valoro mucho cómo eres tú, porque personas así quedan muy pocas y es difícil encontrar", pero a la hora de demostrarlo no es así y prefieren a alguien que resalte más en otros puntos.

Destaco otra frase que me parece muy verdadera y bastante común:
"Las mejores personas siempre sufren porque siempre están ahí dando todo sin pedir nada a cambio y eso nadie lo ve" 

A veces relajarse puede ser bueno para que los otros se percaten, reflexionen y espabilen, porque no debes ignorar esos esfuerzos; no todo el tiempo le importas a alguien. Si no das lo que recibes, o ni siquiera intentas ofrecer algo a quien se lo merece porque te lo ha demostrado... luego será tarde y te arrepentirás. Esto no es fácil; en muchas ocasiones necesitas que te abran los ojos con algún consejo basado en la experiencia y la sabiduría de aquel que ha pasado por lo mismo. El problema es no escuchar o no llevar a la práctica esas palabras que te dicen, ser cabezón y seguir en un camino que puede conducir a equivocarte.

Otro error frecuente del ser humano es juzgar sin saber. Sí, es el típico dicho de toda la vida, guiarse por la propia intuición, por lo habitual o, tal vez, por unas simples "pistas" que te invitan a pensar algo que no es. Una mala costumbre que te traiciona unas veces y te ayuda en otras. Una solución sería creer en la sinceridad de una persona. Para ello, debes conocerla bien y confiar, porque hay gente que sabe mentir con elegancia. La clave se encuentra en comparar detenidamente ambas partes y reflexionar para saber quién tiene razón. Nadie es perfecto. Puedes pensar y acertar, o no. Pero un poco de autocrítica nunca viene mal.

Sea por los motivos que sea, cuando pierdes o te alejas de un ser querido, tienes que ser tú mismo, valorarte por cómo eres, aprender y cambiar solo aquello que no te guste de ti. En la vida se mejora a base de cometer errores y siempre caerás en alguno. Por tanto, la posibilidad de ser mejor estará ahí cada vez que falles; solo es cuestión de darse cuenta y recapacitar. El aprendizaje es algo tan fundamental que nunca lo debes olvidar o dejar de lado:
"Igual que tampoco olvidas a una persona; simplemente aprendes a vivir sin ella" 
*Artículo publicado en www.elperiodicum.es el  16/03/2017*